De un Realismo imposible

…Por el hecho mismo de estar algo determinado como barrera, ya por eso se halla superado”.
G.W.F. Hegel

Para trascender es indispensable ser materia. Tener cuerpo, sexo, objetos, significados y relaciones. Aquello que nos incentiva a no perder la guía pertenece a lo más mundano: el trabajo del cuerpo y la biología de la pintura nos indican, de manera inconsciente, que en cada trazo producido por un ademán pacientemente desarrollado durante los años de la repetición técnica se encuentra la morada de lo verdaderamente novedoso, revolucionario. Pero esto no adquiere relevancia sin la transmisión de un desafío a la percepción plasmado en la obra misma.

Para desafiar es crucial alucinar, con un modo de contacto que nos permita distinguir la infinita plasticidad inmanente a la materia, los objetos, el cuerpo, lo orgánico y biológico en donde reside la muy frágil pero tremendamente poderosa posibilidad de atravesar los límites ya desde siempre superados, sumergiéndonos en una manera de establecer vínculos y percepciones que no se dejan derrotar por las vías cotidianas de intercambio de los significados. Encontrar la perdurabilidad como un trayecto que retorna continuamente sobre sí sólo porque su endeble forma ha sido triturada y recompuesta. Es fundamental alucinar para trascender, a partir de un agenciamiento otro que identifique el tiempo y el espacio de manera violentamente novedosa, sin recaer en la impotencia de lo efímero. En este preciso sentido es que Ramsés sostiene que la tradición es la ilusión de la preservación. Pero podríamos ampliar: la tradición es la ilusión de la ilusión de la preservación.

Así entonces, ¿Qué nos queda por hacer? Sostiene Fredric Jameson que “...una estética del fracaso es construida dentro de las obras mismas, al menos en aquellas cuya consciencia de sus propios objetivos es más lúcida y reflexiva y aún no requiere la ciega y productiva auto-decepción de las ideologías del mito y la expresión para poder imposiblemente llegar a ser.” Si es que se puede hablar de un realismo, se trata precisamente de este, el que sólo vuelve posible la experiencia humana –la conexión con “otro”– mediante el fracaso, ya que el éxito nos vincula demasiado (alienándonos) al mundo externo de las cosas, sin posibilidad alguna de contacto verdadero, por muy fugaz que este sea. Aquí es donde habita la antinomia del realismo, de su comunicación: en su “imposiblemente-llegar-a-ser”, un espacio de contacto en el que no podemos dejarnos engañar por cualquier mito o historia que nos prometa alcanzar la perpetuidad de un mensaje unívoco, parcial; lo que nos deja en la incapacidad de ser y comunicar de manera “total”, “completa”. Pero esto no quiere decir que todo está perdido. Los grandes trabajos, los que son trabajo en el sentido más explícito del término (manos, cuerpo, técnica, significado, pensamiento…), persisten el mayor tiempo posible en estasis, suspendiendo pero no desplegando la amplitud de la vida y la amplitud en la vida para que nosotros la tomemos en el preciso instante en el que manifiesta su interminable bifurcación hacia caminos infinitos de emancipación. La muerte de la trascendencia abstracta da luz a un trascendentalismo real. No conozco manera más arriesgada –por lo tanto honesta– de atravesar lo simbólico vía lo imaginario, ergo de transgredir.

El trabajo consiste ahora en mirar directamente al rostro este instante de plasticidad total que Ramsés de la Cruz sumerge en la intermitencia bajo la forma más cruda, directa e inclusive agresiva porque así y sólo así el mensaje podrá ser transmitido, y la ontología del espectador constituida.

Daniel Pérez Gámez

6 de agosto de 1988, Torreón, Coahuila, México

Desde la adolescencia estudió guitarra de concierto con el maestro José Manuel Alcántara y composición/teoría de la música y el arte con el prestigioso pedagogo y compositor Francisco Núñez. Posteriormente estudió Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Querétaro y la Universidad Nacional Autónoma de México. Durante este tiempo impartió un seminario en dos ciclos dirigido a artistas locales, denominado “Verdad y Obra de Arte” que fue llevado a cabo en la Escuela de Laudería y en Galería DRT. Se desempeñó asimismo como asistente de investigación en la División de Estudios de Género y Familia del Centro de Investigación Social Avanzada. Actualmente ha sido invitado como ponente al XVIII Congreso Mundial de Sociología de la Asociación Internacional de Sociología que será llevado a cabo en Yokohama, Japón; así como a la Conferencia Internacional de Estudios sobre Žižek 2014 que se llevará a cabo en Cincinnati, Estados Unidos.

Se ha preocupado por investigar los nexos entre las artes y la sociedad a partir de diversas disciplinas, como lo son la filosofía, la sociología, la teoría política, la economía y la historia. Como fruto de esto, sus escritos han sido publicados en revistas especializadas en filosofía y teoría social.


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